Qué se hizo – Hay enlaces que parecen sacados de un cuento, y el de Virginia y Jaime es, sin duda, uno de ellos.
Esta pareja, llegada desde Valladolid, eligió la magia de la alta montaña para sellar su compromiso, dibujando sobre la nieve del Pirineo su promesa de amor eterno.La celebración tuvo lugar a finales de febrero, un momento privilegiado donde los días comienzan a alargarse, pero donde la nieve sigue siendo la protagonista absoluta del paisaje.
Tras una emotiva ceremonia en la histórica iglesia de Vielha, el entorno se convirtió en el escenario perfecto para una sesión de fotos donde la luz invernal y el manto blanco fueron testigos de su complicidad.
La jornada continuó en el Parador de Vielha, un enclave único con vistas privilegiadas a la boca norte del túnel, donde amigos y familiares festejaron como se merece. Un detalle inolvidable fue su álbum de recuerdos: una pieza única construida con fotografías en formato Polaroid, acompañadas por mensajes escritos de puño y letra por sus invitados.
La Val d’Aran y Baqueira Beret fueron, una vez más, el refugio elegido para esta boda de invierno, una experiencia llena de calidez, elegancia y autenticidad en el corazón de las cumbres pirenaicas.
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